Landata

Landata lleva la ciencia del Salar de Llamara a las aulas de Pintados

El Nodo Laboratorio Natural Desierto de Atacama visitó la escuela Oasis en el Desierto de Pintados para compartir con estudiantes que investigan el ecosistema que tienen a su lado. El jueves 13 de agosto, el equipo del Nodo Laboratorio Natural Desierto de Atacama (Landata) visitó la Escuela Oasis en el Desierto, ubicada en la comuna de Pozo Almonte, Región de Tarapacá, en una actividad coordinada con el profesor Juan Carlos Iribarren. La visita se enmarcó en un proyecto pedagógico que el docente desarrolla con su curso de «Pequeños Exploradores», en el que los estudiantes investigan un ecosistema del entorno para comprender cómo funciona y qué posibilidades de conservación y protección tiene. Los propios estudiantes eligieron el Salar de Llamara como sitio de estudio, uno de los geobiositios más relevantes del Desierto de Atacama y que precisamente es parte de uno de los casos de estudio del Nodo Landata: la cuenca de Llamara.El equipo de Landata diseñó una clase especial para la ocasión, que incluyó videos del salar, explicaciones sobre la formación de los salares y la vida que albergan, y una revisión de la situación actual del Salar de Llamara. La actividad cerró con un experimento participativo en el que los estudiantes pudieron comprender la densidad de las aguas del salar y cómo esa condición particular se relaciona con la biodiversidad que lo habita.Por Landata participaron la Dra. Cecilia Demergasso, directora del Nodo e investigadora con trayectoria en la microbiología del Salar de Llamara; Emilio Ricci, director alterno; Guillermo Chong, investigador asociado y geólogo con amplio conocimiento de la zona; y Fabián Araya, sociólogo y encargado de gestión de información del Nodo. Para el profesor Juan Carlos Iribarren, tener a los científicos de Landata en el aula “fue una experiencia que los estudiantes no van a olvidar. No es lo mismo leer sobre el salar que escuchar a quienes lo han investigado durante años. Los niños aprendieron qué componentes tiene el salar, qué son los puquios —que es donde se está centralizando el trabajo de investigación—, qué microorganismos viven ahí y cómo se forma el yeso. El entusiasmo que mostraron durante toda la actividad lo dice todo, fue una experiencia muy enriquecedora para ellos. Este tipo de colaboración es exactamente lo que la educación en territorios como el nuestro necesita.» Asimismo, Fabián Araya, sociólogo y coordinador de Landata destacó “que los niños y niñas que crecen en este territorio sean quienes primero se pregunten cómo funciona el ecosistema que tienen al lado es algo muy poderoso. Nuestra tarea es acompañar esa pregunta con ciencia rigurosa, pero también con cercanía. El Salar de Llamara no es solo un caso de estudio para Landata, es parte del paisaje cotidiano de estas comunidades, y eso le da un valor que ningún laboratorio puede replicar». La actividad da continuidad a un diálogo que Landata mantiene desde hace tiempo con la escuela de Pintados. Para el Nodo, acercar el estudio de geobiositios de la relevancia del Salar de Llamara a la escolaridad del propio territorio no es una actividad accesoria, sino parte central de su misión.