Landata

Workshop científico liderado por la UCN reunió a investigadoras de la NASA, el SETI Institute, Monash University y Universidad de Buenos Aires

Los avances del proyecto Fondecyt entregan antecedentes a la propuesta que Landata presenta en la COP17 de Biodiversidad, en Armenia, para promover el reconocimiento y la protección de los desiertos naturales. Antofagasta, 24 de octubre de 2026. ¿Cómo puede persistir la vida en uno de los ambientes más áridos del planeta? Esa es una de las preguntas que busca responder el proyecto Fondecyt liderado por la Dra. Cecilia Demergasso, investigadora de la Universidad Católica del Norte (UCN), que estudia el papel de los gases atmosféricos en el sustento y la supervivencia de comunidades microbianas presentes en los suelos hiperáridos del desierto de Atacama. Los avances de la investigación fueron presentados y analizados durante un workshop científico internacional realizado el 23 de octubre. La actividad reunió a investigadoras vinculadas al SETI Institute y al Ames Research Center de la NASA, en Estados Unidos; Monash University, en Australia; y la Universidad de Buenos Aires, en Argentina. También participaron investigadores, investigadoras y profesionales de apoyo a la investigación del Centro de Biotecnología de la UCN. El encuentro permitió compartir resultados preliminares, revisar los avances metodológicos y las capacidades técnicas desarrolladas durante el proyecto, además de abrir nuevas preguntas sobre los mecanismos que permiten la supervivencia de microorganismos en ambientes con una disponibilidad de agua extremadamente limitada. Biodiversidad que resiste en condiciones extremas Uno de los resultados relevantes del proyecto es la estimación de los períodos del año en que las comunidades microbianas de los suelos hiperáridos cuentan con condiciones de humedad suficientes para crecer. Estas ventanas de actividad biológica pueden ser extraordinariamente breves y varían según las condiciones ambientales, especialmente entre años secos y húmedos. El hallazgo resulta clave para comprender una característica fundamental de los ecosistemas desérticos: la baja productividad biológica no significa ausencia de vida ni implica que su biodiversidad tenga un menor valor ecológico o científico. A diferencia de otros ecosistemas, donde el crecimiento de la vegetación permite observar con facilidad la actividad biológica, en los ambientes hiperáridos gran parte de la biodiversidad permanece prácticamente invisible. Allí, las comunidades microbianas desarrollan mecanismos de persistencia adaptados a condiciones ambientales extremas. La floración que actualmente puede observarse en los cerros de Antofagasta constituye otra expresión de la singularidad de la vida en el desierto. Aunque responde a procesos biológicos distintos de los estudiados en las comunidades microbianas, muestra cómo diferentes formas de biodiversidad pueden persistir durante largos períodos y manifestarse cuando las condiciones ambientales lo permiten. Evidencia científica del Atacama llega a la COP17 de Biodiversidad La importancia de esta investigación trasciende el ámbito de la microbiología. Resultados del proyecto recientemente publicados fueron incorporados como antecedentes científicos a la propuesta que el Nodo LANDATA, de la Universidad Católica del Norte, presenta durante la 17.ª Conferencia de las Partes del Convenio sobre la Diversidad Biológica (COP17), que se desarrolla en Ereván, Armenia. La iniciativa busca promover una discusión internacional sobre el reconocimiento de los desiertos naturales como ecosistemas de biodiversidad singular, cuya valoración y conservación deben considerar sus características ecológicas específicas. Uno de los desafíos identificados por LANDATA es evitar que indicadores asociados principalmente a la cobertura vegetal o a la productividad biológica se utilicen como criterios suficientes para evaluar la importancia de estos ecosistemas. Los resultados sobre la persistencia de comunidades microbianas en los suelos hiperáridos del Atacama permiten ilustrar esta problemática. Incluso cuando el crecimiento se restringe a períodos mínimos, existen comunidades biológicas altamente adaptadas cuya diversidad, funcionamiento y contribución ecológica deben ser comprendidos e incorporados en las estrategias de conservación. Colaboración internacional para comprender y proteger los desiertos La participación de instituciones científicas de Estados Unidos, Australia y Argentina, junto con el trabajo desarrollado por el Centro de Biotecnología de la UCN, demuestra la importancia de la colaboración internacional para fortalecer la investigación sobre ecosistemas extremos. Los avances del proyecto Fondecyt contribuyen a comprender los mecanismos que permiten la persistencia de la vida microbiana en el desierto de Atacama y, al mismo tiempo, abren nuevas preguntas y oportunidades de investigación. En el contexto de la COP17, estos antecedentes refuerzan uno de los planteamientos centrales de LANDATA: los desiertos naturales no son territorios carentes de biodiversidad, sino ecosistemas con formas de vida, procesos ecológicos y adaptaciones singulares que deben ser reconocidos mediante criterios científicos pertinentes a sus propias características. La experiencia del Atacama aporta así conocimiento relevante a la discusión internacional sobre cómo incorporar de mejor manera la biodiversidad de los ambientes desérticos en las políticas, los instrumentos de evaluación y las estrategias globales de conservación.

Nodo Landata lleva la voz de las mujeres del desierto de Atacama a la COP17 de Biodiversidad

La delegación de Landata presentó en el Women’s Hub de la COP17 experiencias que vinculan ciencia, conocimientos de los pueblos originarios y participación de las mujeres en la conservación del desierto de Atacama, destacando la biodiversidad de sus ecosistemas y la necesidad de una representación ecológica justa en las metas internacionales. EREVÁN, ARMENIA, 24 de octubre de 2026. La experiencia científica y territorial del desierto de Atacama formó parte de las conversaciones internacionales sobre mujeres y conservación realizadas en el marco de la COP17 del Convenio sobre la Diversidad Biológica, que se desarrolla en Ereván, Armenia. El viernes 23 de octubre, a las 17:00 horas, representantes del Nodo Landata — Laboratorio Natural Desierto de Atacama, liderado por la Universidad Católica del Norte (UCN) y financiado por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID) — participaron en un encuentro desarrollado en el Women’s Hub, espacio impulsado por el CBD Women’s Caucus para promover el liderazgo y la participación de las mujeres en las decisiones mundiales sobre biodiversidad. La actividad fue moderada por Laura Bermúdez, abogada ambiental colombiana vinculada al CBD Women’s Caucus, y permitió presentar experiencias que conectan investigación científica, conocimientos de los pueblos originarios y participación de las comunidades en la protección de los ecosistemas. La biodiversidad invisible de los salares y el conocimiento de las mujeres indígenas La Dra. Cinthya Tebes, geóloga, investigadora del Centro de Biotecnología de la Universidad Católica del Norte e integrante de la comunidad aymara de Quillagua, presentó una perspectiva que integra el conocimiento científico y la vinculación cultural y territorial con el desierto de Atacama. Su exposición abordó la fragilidad ecológica de los salares y otros ambientes salinos, destacando la singularidad de su biodiversidad microbiana y la existencia de formas de vida capaces de desarrollarse en condiciones ambientales extremas. Estos ecosistemas albergan comunidades de microorganismos y procesos biológicos que no siempre resultan visibles, pero que constituyen componentes fundamentales de la biodiversidad de los ambientes hiperáridos. Tebes destacó también la participación de las mujeres de las comunidades locales en el conocimiento, cuidado y protección de estos ecosistemas, relevando su relación histórica con el territorio y la importancia de incorporar sus experiencias en los procesos de conservación. Su participación permitió vincular la investigación científica sobre la singularidad de los salares con los conocimientos territoriales de los pueblos originarios, aportando una perspectiva sobre la necesidad de reconocer tanto los valores ecológicos de estos ambientes como a las comunidades que mantienen vínculos con ellos. Ciencia, territorio y participación para una conservación más justa Por su parte, Ximena Retamal, Periodista, Mg. en Ciencias Políticas y coordinadora de Comunicaciones, Vinculación y Relaciones Internacionales del Nodo LANDATA, presentó el modelo de movilización del conocimiento que desarrolla la iniciativa en el desierto de Atacama. Su intervención abordó el desafío de superar la fragmentación entre el conocimiento científico, la información institucional y los saberes de las comunidades, promoviendo procesos de colaboración que permitan transformar la información en capacidades, decisiones y acciones territoriales. El modelo integra investigación científica, revisión de antecedentes, cartografía participativa, diálogo con comunidades, reconocimiento de conocimientos locales y devolución de información, articulados mediante una Hoja de Ruta que orienta las prioridades de investigación y vinculación. Entre las experiencias destacadas se encuentra el monitoreo participativo de la cuenca del río Loa, mediante el cual LANDATA promueve la generación conjunta de información, la formación de capacidades y la participación de comunidades en el conocimiento y seguimiento de sus sistemas hídricos. Retamal vinculó estas experiencias con la necesidad de visibilizar los desiertos naturales como ecosistemas únicos, cuya biodiversidad y procesos ecológicos requieren mayor reconocimiento en las políticas internacionales de conservación.   El desafío de representar justamente los desiertos naturales Uno de los planteamientos expuestos por LANDATA fue la necesidad de avanzar hacia una representación ecológica adecuada de los desiertos naturales en el Marco Mundial de Biodiversidad de Kunming-Montreal. En particular, la Meta 3, que establece el compromiso de conservar al menos el 30 % de las áreas terrestres y aguas continentales, y de las áreas marinas y costeras, para 2030 mediante sistemas ecológicamente representativos y gobernados de manera equitativa. Desde el desierto de Atacama, LANDATA plantea que el cumplimiento de esta meta debe considerar las características particulares de los ambientes hiperáridos, incluidos aquellos cuya biodiversidad no se expresa mediante una cobertura vegetal significativa. Esta perspectiva implica distinguir los desiertos naturales de los procesos de desertificación y reconocer que la escasez de vegetación no equivale a ausencia de biodiversidad ni disminuye la importancia ecológica de estos territorios. La propuesta incorpora también la participación de las comunidades locales y los pueblos originarios en las decisiones sobre conservación, considerando sus conocimientos, derechos y vínculos con los ecosistemas. Mujeres, conocimiento territorial y metas internacionales La conversación desarrollada en el Women’s Hub permitió relacionar la experiencia de LANDATA con la Meta 23 del Marco Mundial de Biodiversidad, que busca garantizar la igualdad de género y la participación plena, equitativa, efectiva e informada de las mujeres en las decisiones relacionadas con biodiversidad. Para el Nodo, esta dimensión se vincula con su trabajo de reconocimiento de los conocimientos territoriales, el diálogo intergeneracional y las iniciativas que promueven la participación de las mujeres en la comprensión y cuidado del desierto de Atacama. La participación de Tebes y Retamal permitió presentar dos dimensiones complementarias de la conservación: la comprensión científica de ecosistemas particularmente frágiles y el desarrollo de metodologías que conectan ese conocimiento con la participación de las comunidades y las decisiones sobre sus territorios. Desde Atacama hacia una red internacional por los desiertos naturales La participación en el Women’s Hub forma parte de la agenda de Landata durante la COP17, orientada a promover el reconocimiento de los desiertos naturales, compartir experiencias de movilización del conocimiento y fortalecer oportunidades de cooperación internacional.  Landata ha desarrollado dos versiones del ciclo de encuentros internacionales «Mujeres del Desierto», reuniendo a científicas, lideresas comunitarias y representantes de pueblos originarios para intercambiar conocimientos y experiencias sobre los ecosistemas desérticos. Estas iniciativas han contribuido a visibilizar el papel de las mujeres en la conservación, el reconocimiento del