El proyecto, liderado por la Universidad Católica del Norte, extenderá su labor dedicada a comprender y preservar el Desierto de Atacama como un laboratorio natural de relevancia planetaria.
Tras cuatro años de trabajo sostenido, orientado a articular ciencia, territorio y políticas públicas en uno de los entornos más extremos del planeta, la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID) adjudicó por dos años más la investigación del Desierto de Atacama al Nodo de Especialización Laboratorio Natural Desierto de Atacama (Landata). Esta decisión reconoce la madurez alcanzada por el proyecto y su contribución estratégica a posicionar al desierto como un laboratorio natural de relevancia nacional e internacional, clave para el desarrollo científico, tecnológico y socioambiental del país.
La ANID anunció oficialmente la adjudicación del concurso “Nodos de Especialización de Laboratorios Naturales 2025” al Laboratorio Natural Desierto de Atacama, Landata, garantizando que el proyecto de articulación científica y territorial prolongue su continuidad operativa por 24 meses adicionales, consolidando su investigación y trayectoria en la valorización del Desierto de Atacama.
El fortalecimiento y prolongación del proyecto responde a una prioridad estratégica del Estado chileno: descentralizar el quehacer científico y potenciar las capacidades territoriales a través de una gobernanza participativa. Con un financiamiento de $330.204.000, Landata profundizará en el desarrollo de ciencia aplicada para reducir brechas del ecosistema de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación (CTCI) en la Macrozona Norte.
“Esta adjudicación valida cuatro años de trabajo articulado y colaborativo de muchos actores e instituciones, y nos permite seguir avanzando en la generación de conocimiento necesario y pertinente para la investigación, y avanzar también hacia su activación en los territorios, entendiendo la ciencia como un proceso que cobra sentido cuando dialoga con las comunidades, las políticas públicas y los desafíos concretos del país”, señaló la Dra. Cecilia Demergasso, directora del Nodo Landata. “Landata ha demostrado que el Desierto de Atacama no solo es un espacio para observar fenómenos extremos, sino también un territorio donde el conocimiento se moviliza, se co-construye y se transforma en valor público”, dijo.
El financiamiento consolida el trabajo iniciado en 2022, permitiendo a Landata profundizar su misión de generar conocimiento científico con pertinencia territorial, transformando datos en insumos clave para la toma de decisiones públicas y comunitarias en el norte de Chile. La renovación reconoce el éxito del Nodo en articular una red de más de 30 investigadores e investigadoras de disciplinas como geología, hidrología, microbiología, geografía, sociología, comunicación y ciencias políticas, junto a actores locales, comunidades, pueblos originarios y el sector público.
Continuidad de un Proyecto con Resultados Concretos
Durante sus primeras etapas, Landata desarrolló un diagnóstico integral del Desierto de Atacama, abordando cuatro casos de estudio estratégicos —Península de Mejillones, Cuenca de Llamara, Cuenca del Río Loa y Frontera Sur del Desierto de Atacama— que permitieron caracterizar sus singularidades ambientales, científicas y socio-territoriales. Este trabajo se sustentó en metodologías innovadoras y contextualizadas, diseñadas para responder a la diversidad de realidades del territorio, incluyendo cartografías participativas, análisis bibliométricos avanzados, levantamiento de un mapa de actores estratégicos, revisión sistemática de literatura gris y la elaboración de un mapa de singularidades.
Uno de los principales resultados de este proceso fue la construcción colaborativa de una Hoja de Ruta, co-diseñada junto a actores locales, académicos e institucionales, que define acciones concretas para la investigación, la gestión y la valorización del Desierto de Atacama como laboratorio natural. Entre los hitos más relevantes del proyecto destacan la implementación de dos iniciativas priorizadas: el Monitoreo Participativo de la Cuenca del Río Loa, que articula a científicos y comunidades locales en la generación de datos hídricos con pertinencia territorial, y el Observatorio de Geobiodiversidad, que impulsó una expedición científica internacional orientada a identificar y poner en valor sitios de alto interés para la conservación y la investigación de largo plazo.
Enfoque Estratégico para los Próximos Dos Años
Durante este nuevo período, Landata enfrentará el desafío de consolidar y profundizar el trabajo desarrollado, avanzando en un diagnóstico integral y actualizado de los cuatro casos de estudio que estructuran el Laboratorio Natural Desierto de Atacama. Este proceso permitirá actualizar, validar y proyectar la Hoja de Ruta del Nodo, incorporando aprendizajes, nuevas evidencias científicas y las prioridades emergentes del territorio.
Paralelamente, el proyecto buscará fortalecer los mecanismos de gobernanza del ecosistema CTCI, promoviendo una articulación más efectiva entre academia, sector público, comunidades locales y actores productivos. A ello se suma la expansión de la estrategia de internacionalización, orientada a posicionar al Desierto de Atacama como un referente global para la investigación en ambientes extremos, y el impulso decidido a la apropiación social del conocimiento, asegurando que los resultados científicos generados se traduzcan en valor público, capacidades locales y toma de decisiones informadas.
Sobre Landata
Landata es un nodo de especialización en laboratorios naturales orientado a comprender, investigar y valorizar el Desierto de Atacama como un territorio estratégico para la ciencia y el desarrollo sostenible. Conformado por un consorcio de instituciones académicas y científicas, y liderado por la Universidad Católica del Norte, el nodo impulsa un enfoque transdisciplinario que articula ciencias naturales, sociales y humanidades, integrando conocimiento científico, saberes territoriales y toma de decisiones públicas.
Su trabajo busca contribuir a la sostenibilidad ambiental, social y económica del territorio, fortaleciendo capacidades locales y promoviendo una gobernanza del conocimiento inclusiva. De este modo, Landata posiciona al desierto de Atacama como un referente nacional e internacional en la investigación de ecosistemas desérticos, ambientes extremos, y laboratorios naturales con impacto tanto en la ciencia de frontera, como en los desafíos del desarrollo territorial.