El encuentro reunió a la academia y distintas disciplinas para abordar los desafíos éticos y sociales que plantea el avance de la inteligencia artificial, en un diálogo encabezado por el teólogo argentino Carlos María Galli.
Los desafíos que plantea el acelerado desarrollo de la inteligencia artificial para la dignidad humana, el bien común, la educación, la gobernanza y el futuro de nuestras sociedades fueron el eje del webinar “Magnifica Humanitas y el desafío de custodiar lo Humano”.
La actividad convocó a académicos, investigadores, estudiantes y representantes de distintas instituciones para generar un espacio de diálogo interdisciplinario entre las ciencias, las humanidades, la filosofía, la ética y la teología, a partir de las reflexiones propuestas por la Encíclica Magnifica Humanitas frente a las transformaciones tecnológicas contemporáneas.
El encuentro fue organizado por el Nodo Laboratorios Naturales Desierto de Atacama (Landata), el Centro de Biotecnología “Profesor Alberto Ruiz”, el Instituto de Ciencias Religiosas y Filosofía y la Vicerrectoría de Investigación y Desarrollo Tecnológico de la Universidad Católica del Norte, con el apoyo de la Red Latinoamericana de Futuros y la Red Latinoamericana de Políticas Públicas.
Una reflexión sobre los desafíos humanos de la inteligencia artificial
El invitado central fue el Dr. Carlos María Galli, sacerdote de la Arquidiócesis de Buenos Aires, doctor en Teología y profesor de la Facultad de Teología de la Universidad Católica Argentina, reconocido como uno de los principales referentes latinoamericanos en teología contemporánea y doctrina social de la Iglesia.
Galli fue miembro de la Comisión Teológica Internacional y participó activamente en el proceso de reflexión que dio origen al Documento de Aparecida. Su trayectoria académica ha estado vinculada al estudio de la eclesiología, la teología pastoral, la antropología teológica y el pensamiento latinoamericano, así como al diálogo entre la fe y los grandes desafíos sociales y culturales contemporáneos.
Durante el encuentro, el académico realizó una introducción a Magnifica Humanitas, situando la Encíclica en la tradición de la doctrina social de la Iglesia y en la histórica preocupación por interpretar las denominadas “cosas nuevas” que emergen con las grandes transformaciones de cada época.
A partir de esta reflexión se abrió un conversatorio que abordó interrogantes sobre inteligencia artificial y dignidad humana; bien común, verdad y justicia social; gobernanza y responsabilidad; ética y protección de los datos; educación superior; y el papel de las nuevas generaciones frente a los cambios tecnológicos.
Uno de los ejes centrales fue la necesidad de comprender la inteligencia artificial no únicamente como un desarrollo tecnológico, sino como una transformación que interpela directamente la manera en que las sociedades comprenden el progreso, la responsabilidad humana y la relación entre conocimiento, poder y bien común.
Ciencia, humanidades y sociedad
La actividad contó además con palabras de bienvenida de la Dra. Cecilia Demergasso, Consejera del Consejo Nacional de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación para el Desarrollo, y de Francisco Correa, Director del Instituto de Ciencias Religiosas y Filosofía de la Universidad Católica del Norte.
El diálogo permitió ampliar la discusión hacia ámbitos especialmente relevantes para las universidades y los sistemas de ciencia, tecnología, conocimiento e innovación, entre ellos la formación de profesionales capaces de utilizar críticamente las nuevas tecnologías, la responsabilidad de las instituciones frente al desarrollo de la IA y la necesidad de incorporar perspectivas provenientes de las ciencias sociales, la filosofía, la ética y las humanidades.
Asimismo, se abordó el desafío que representa la utilización de grandes volúmenes de datos por parte de los sistemas de inteligencia artificial y la necesidad de avanzar hacia modelos de gobernanza que permitan proteger los derechos fundamentales, la privacidad y la autonomía de las personas, evitando nuevas formas de discriminación o concentración del poder.
Otro de los temas centrales fue el papel de las universidades. La incorporación creciente de herramientas de inteligencia artificial en la docencia, la investigación y la producción de conocimiento plantea la necesidad de fortalecer capacidades como el pensamiento crítico, la creatividad, el discernimiento y la responsabilidad ética.
Un diálogo necesario frente a las transformaciones del futuro
La realización de este webinar se inscribe en el esfuerzo de las instituciones participantes por generar espacios de encuentro entre distintas disciplinas frente a fenómenos complejos que no pueden ser abordados únicamente desde una perspectiva tecnológica.
“En este sentido, la inteligencia artificial constituye también un desafío para la ciencia y las políticas públicas: su desarrollo abre importantes oportunidades para la generación y movilización del conocimiento, pero al mismo tiempo plantea interrogantes sobre sus impactos sociales, territoriales, educativos y culturales”, dijo la Dra. Demergasso.
El encuentro puso de relieve la importancia de fortalecer el diálogo entre ciencia, tecnología, humanidades y sociedad, promoviendo una reflexión crítica que permita avanzar hacia modelos de desarrollo tecnológico capaces de poner el conocimiento y la innovación al servicio de las personas y del bien común.
El webinar concluyó con una reflexión sobre el futuro y la responsabilidad que corresponde a universidades, centros de investigación, instituciones públicas, comunidades científicas y nuevas generaciones en la construcción de una sociedad donde el avance tecnológico esté acompañado por una reflexión permanente sobre sus propósitos, impactos y consecuencias.